En México los vendedores de piratería no solo carecen de temor cuando unpolicía se acerca, sino que le ofrecen sus productos. La práctica es tan común en México que existen mercados que exclusivamente se dedican a esto. Pero ahora la mayor preocupación no debería estar en los mercados sino en los hogares.La tecnología ha democratizado la piratería. En el momento en que una obra intelectual protegida llega a la red se vuelve propiedad de todos, lo quiera o no el autor, dueño o compañía productora. No es un secreto que copias de, prácticamente, cualquier película pueden ser encontradas en la red, incluso antes de que salgan a las salas.
Pero, ¿cómo? A diferencia de una película física, una copia virtual puede ser copiada de manera ilimitada mientras se encuentre aun en la red, y cualquiera de estas copias tiene la misma cualidad, por lo tanto solo se necesita un descuido – o una astucia – para que un filme sea robado y subido a la red. Es un efecto dominó
Muchas medidas se han tomado buscando evitar la filtración ilegal de películas; desde contar y rastrear cada copia hasta filtrar copias falsas – señuelos –. Ninguna ha tenido un éxito absoluto y uno de los casos más claros es Batman, el Caballero de la Noche pues a pesar de una campaña antipiratería que se hizo con meses de antelación, monitoreando cada copia física del filme, el número de descargas fue de siete millones.
Algunos directores y estudios han optado por unirse al enemigo al no poder vencerlo: muchas películas son pensadas y hechas para estrenarse en Internet, buscando no perder dinero en las salas de cine, simplemente no contando ingresos que vendrían de ese medio.
Las grandes productoras comienzan a entender que no podrán ganar en esta batalla, por lo que están buscando otras formas de generar ingresos, transformando a sus piratas en corsarios.
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